Paso 1: Notificación formal a la comunidad
Antes de instalar, hay que notificar por escrito a la comunidad de propietarios (normalmente a través del administrador de fincas) la intención de instalar un punto de recarga en tu plaza de garaje.
Paso 2: Estudio técnico de la instalación
Se valora si es viable una instalación individual desde tu propio contador o si conviene una infraestructura compartida (ICP) que reparta la potencia entre varios vecinos. Esto depende de la instalación eléctrica actual del garaje.
Paso 3: ¿Puede la comunidad negarse?
La normativa de propiedad horizontal facilita este tipo de instalaciones: la comunidad solo puede oponerse si acredita que es técnicamente inviable, no por simple desacuerdo. Para instalaciones individuales en plaza propia no suele ser necesario esperar a una votación en junta.
Paso 4: Instalación y legalización
Una vez notificado y estudiado, se procede al montaje del cargador y al boletín eléctrico correspondiente, si la potencia lo requiere.